El mar

El mar

El mar se va y vuelve, dos veces al día.

Presenta las mareas y el ritmo del océano

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El cuento

Al amanecer, el vasto mar azul abraza la orilla arenosa. Olas suaves bañan los guijarros lisos con un canto suave y rítmico.

Lentamente, el agua comienza a retroceder, deslizándose lejos de las dunas de arena. Un mundo nuevo y oculto empieza a aparecer.

Conchas relucientes y pozas de marea secretas emergen de las profundidades. Pequeños tesoros del océano aguardan bajo el cálido sol de la mañana.

Para la tarde, el mar se ha retirado muy, muy lejos. La playa es amplia y cálida, y por ella corretean pequeños cangrejos sobre la arena seca.

Las gaviotas planean hasta posarse en los vastos bancos de arena seca. Buscan bocados en las pozas poco profundas que ha dejado atrás el océano lejano.

Una brisa fresca recorre de repente la amplia playa. A lo lejos, en el horizonte, el océano tranquilo comienza a agitarse y a moverse.

Con un suave murmullo, las primeras olas pequeñas comienzan a retroceder. El agua fresca avanza y besa la arena cálida y seca.

Las olas impetuosas llenan las pozas de marea vacías y rompen sobre las conchas relucientes. Lentamente, la amplia playa de arena comienza a desaparecer.

La marea sube más y salpica sobre las rocas. Pronto, la orilla arenosa queda casi totalmente cubierta por las olas profundas y frescas.

Al llegar la tarde, el mar ha regresado por completo a su hogar, profundo y azul. Las olas frescas bañan suavemente las altas dunas una vez más.

Bajo el cielo nocturno estrellado, el agua se prepara para retirarse una vez más. La danza interminable del océano nunca se detiene.

Dos veces al día, el gran mar se aleja y regresa a casa. Este ritmo fiel trae paz a la orilla, una y otra vez.

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