Tectónica de placas

Tectónica de placas

Los continentes se desplazan unos pocos centímetros al año, y las montañas son lo que ocurre cuando se encuentran.

Despierta la curiosidad sobre cómo se forman las montañas

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El cuento

La Tierra sonríe con calidez envuelta en su suave bufanda de nubes. Guarda un gran secreto: sus continentes, como piezas de un rompecabezas, se desplazan lenta y silenciosamente.

La Tierra se ajusta la visera de color amarillo brillante y mira hacia abajo. Sus gigantescas masas de tierra verde se encuentran muy distantes entre sí, separadas por vastos océanos azules.

Dos enormes masas de tierra saludan a través del vasto océano azul, entusiasmadas por comenzar su viaje increíblemente lento.

Pasan los años y los continentes avanzan lentamente, desplazándose palmo a palmo como caracoles a través del vasto mar azul.

Con cada estación que pasa, la franja de agua azul entre ellos se reduce un poco más.

La Tierra los anima mientras ajusta su visera amarilla, al tiempo que las dos masas continentales se acercan más que nunca.

¡Por fin, las dos gigantescas masas de tierra chocan! En lugar de un estruendo, se tocan con una presión suave y constante.

El suelo comienza a plegarse y arrugarse bajo la presión constante, empujando lentamente las rocas hacia el cielo.

La Tierra observa con asombro cómo el terreno se arruga como una alfombra suave, empujando las rocas cada vez más alto hacia el aire.

La tierra se pliega y se eleva, formando una nueva y majestuosa cordillera allí donde los dos continentes finalmente se encontraron.

Las nuevas cumbres se alzan hacia el cielo, haciendo cosquillas a la suave bufanda de nubes de la Tierra mientras ella sonríe ante su hermosa creación.

La Tierra sonríe a las imponentes cumbres. Sus continentes, lentos y pacientes, le enseñaron que las cosas hermosas siempre valen la pena la espera.

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