Arena

Arena

La arena está hecha de diminutos pedazos de rocas y conchas, desgastados por el agua.

Despierta la curiosidad sobre cómo se forma la arena

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El cuento

En lo alto de los acantilados, grandes y robustas rocas se alzan imponentes. Abajo, en las tranquilas pozas, brillantes conchas marinas descansan bajo el cálido sol.

Una ola juguetona se adentra con fuerza en la orilla. Arrastra un guijarro gris y liso y una concha rosada hacia el mar agitado.

En las profundidades submarinas, el guijarro y la concha ruedan por el lecho oceánico. Las corrientes frescas y azules los empujan suavemente hacia adelante.

Al rodar, chocan y se deslizan contra otras piedras. El agua incansable desgasta lentamente sus bordes afilados y rugosos.

Día tras día, las suaves mareas los bañan. La piedrecilla y la concha se vuelven más pequeñas, más lisas y más brillantes.

Ahora son fragmentos diminutos y coloridos que giran en el azul profundo. Las corrientes oceánicas comienzan a girar cada vez más rápido.

De repente, una gran ola de tormenta se desploma con fuerza. Sacude y revuelve los diminutos fragmentos en una lavadora de agua salvaje y burbujeante.

La tormenta furiosa pasa, dejando el agua en calma. Los diminutos fragmentos están ahora perfectamente pulidos y brillan como pequeñas gemas.

Una ola suave y delicada recoge los granos centelleantes. Los lleva lentamente de vuelta hacia la orilla luminosa y soleada.

La ola llega a la playa y deposita suavemente los diminutos granos en la orilla. Estos se unen a millones de otras piezas coloridas.

Una cálida luz solar brilla sobre la playa. En conjunto, los innumerables granos diminutos forman un manto de arena suave y dorado.

Los niños corren por la orilla, hundiendo los dedos de los pies en la arena suave. Las pequeñas piedras y conchas han encontrado un nuevo y feliz hogar.

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