
Canguros: Maravillas saltarinas
Los asombrosos marsupiales saltarines de Australia
Anima a volver a intentarlo tras un tropiezo
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Escuchar este cuentoEl cuento
Bajo el cálido sol australiano, una pequeña cría de canguro se asoma desde la acogedora bolsa de su madre. Sueña con saltar por las praderas doradas.
Una brisa suave agita las acacias. La gran manada de canguros se reúne, lista para dirigirse a la fresca charca situada a lo lejos.
Con un suave empujoncito, la pequeña cría de canguro se abre paso fuera de la cálida bolsa. Sus patas tocan la hierba verde y suave por primera vez.
¡Tambalea, tambalea! Las largas patas de la cría se sienten inseguras. Con un suave golpe de la cola de su madre, se yergue y se prepara para intentarlo de nuevo.
¡Boing! La pequeña cría de canguro da su primer saltito. Usa su larga y pesada cola para mantener el equilibrio en el aire cálido.
Con cada salto, la pequeña cría gana confianza. Sigue alegremente al grupo, saltando sobre pequeñas rocas y ramas polvorientas.
De repente, una fuerte ráfaga de viento arrastra la ramita favorita de la cría de canguro al otro lado de una zanja ancha y arenosa. Se detiene y observa la profunda brecha.
La pequeña cría de canguro flexiona sus fuertes patas traseras y respira hondo. ¡Debe saltar más lejos que nunca!
¡Con un impulso poderoso, salta! La valiente cría de canguro se eleva con gracia por el aire, volando por encima de la ancha zanja de arena.
¡Pum! La cría de canguro aterriza a salvo al otro lado. Toma su ramita favorita y sonríe radiante de orgullo por su gran salto.
La pequeña cría de canguro avanza a saltos con soltura junto a su orgullosa familia. Más adelante, la fresca charca brilla bajo el dorado atardecer.
Mientras chapotea en el agua fresca, la pequeña cría de canguro se da cuenta de que, con un gran salto de fe, todo el hermoso *outback* está a su alcance para ser explorado.
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