El buen samaritano

El buen samaritano

Un forastero se detiene a ayudar a un hombre herido que personas respetables habían ignorado.

Enseña a ser amable con un desconocido necesitado

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El cuento

Un camino polvoriento serpentea entre las colinas soleadas. Un viajero amable emprende un viaje, tarareando una melodía alegre en la brisa cálida.

De repente, surge un contratiempo en el camino tranquilo. Un viajero queda herido a un lado de la vía, sentado con tristeza y esperando que alguien se fije en él.

Al poco tiempo, un líder importante ataviado con lujosas vestiduras avanza por el camino. Mira hacia otro lado y pasa rápidamente de largo.

A continuación, otro ayudante respetado baja por la colina. Oye un leve suspiro, pero se cruza de brazos y pasa al otro lado.

El viajero herido se siente solo y olvidado. Pero entonces, un amable desconocido de tierras lejanas llega montado en su manso burro.

El amable desconocido detiene su burro de inmediato. Su corazón se llena de calidez y compasión mientras se arrodilla para ayudar.

Con manos delicadas, el desconocido limpia los rasguños del viajero y lo envuelve en una manta suave y acogedora.

Con cuidado, el desconocido ayuda al hombre herido a ponerse en pie. Lo sube suavemente al lomo de su paciente burro.

Juntos, avanzan lentamente por el sendero soleado. El amable desconocido camina junto al burro, asegurándose de que el hombre esté a salvo.

Al comenzar a ponerse el sol, llegan a una posada acogedora y hospitalaria. Las luces cálidas prometen un lugar seguro donde descansar durante la noche.

Dentro de la cálida posada, el amable desconocido arropa al viajero en una cama mullida y vela por él durante la noche tranquila.

A la mañana siguiente, el viajero sonríe. El amable desconocido demostró que una mano amiga y un corazón lleno de amor hacen que todos seamos buenos vecinos.

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