
Luciérnagas: El espectáculo de luces de la naturaleza
Insectos mágicos que brillan en la noche de verano
Celebra una pequeña alegría en una noche oscura
5 min de lectura · 3-5
Escuchar este cuentoEl cuento
Mientras el cálido sol de verano se oculta tras las colinas, la pradera se vuelve silenciosa y oscura. La hierba alta se mece suavemente con la brisa del atardecer.
De repente, una diminuta chispa verde parpadea entre las sombras. Otra luz responde desde el otro lado del estanque, lista para comenzar el espectáculo.
Una brisa suave eleva las diminutas luces hacia lo alto. Decenas de puntos verdes resplandecientes comienzan a arremolinarse y a bailar juntos.
Se reúnen alrededor de un gran roble antiguo. En perfecta armonía, las pequeñas luciérnagas parpadean al unísono, iluminando las ramas oscuras.
Las luces resplandecientes se extendieron por toda la pradera, transformando la oscura noche en un mar mágico de oro y verde centelleantes.
De repente, densas nubes de tormenta avanzan por el cielo, ocultando las estrellas. La pradera se vuelve más oscura que nunca.
Aunque el viento se vuelve frío, las pequeñas luciérnagas no se esconden. Se reúnen muy juntas, brillando con sus luces más valientes y resplandecientes.
Juntas, sus diminutas chispas forman un manto de luz gigante y resplandeciente. La oscura tormenta no puede ocultar su hermoso y cálido resplandor.
Lentamente, las oscuras nubes de tormenta comienzan a alejarse. La cálida luz de las luciérnagas ha guiado a la noche de vuelta a la paz.
Las estrellas regresan al cielo despejado, centelleando en amistad con las luces resplandecientes de abajo. Toda la pradera brilla en armonía y paz.
Cansadas de su gran danza, las luciérnagas descienden suavemente hacia la hierba tierna. Sus luces parpadean lentamente, como una tranquila canción de cuna.
A salvo en la hierba suave, las diminutas luciérnagas descansan. Demostraron que incluso las luces más pequeñas pueden hacer hermosa la noche.
AnimalesMás de esta serie
Los bigotes de un gato
Los bigotes le dicen al gato qué tan ancho es un espacio, incluso en la oscuridad.
Orejas grandes, orejas pequeñas
Algunos animales tienen orejas enormes, y hay una razón para ello.
La elefantita
Una elefantita aprende para qué sirve su trompa: para beber, saludar y agarrarse de su mamá.
Animales dormilones
Algunos animales duermen todo el invierno, bien acurrucados mientras cae la nieve.
La inteligencia del pulpo
Nueve cerebros, sangre azul y un animal que abre frascos y saborea con sus brazos.
Los lobos de Yellowstone
Los lobos regresaron después de setenta años y los ríos cambiaron de curso.
Los cuervos y las herramientas
Los cuervos doblan alambres para hacer ganchos, recuerdan caras durante años y guardan rencor.
Leones: Reyes de la sabana
Los poderosos felinos que gobiernan las llanuras africanas







