Emma nunca olvida

Emma nunca olvida

La elefanta Emma nunca olvida un acto de bondad, y un día todos los animales a los que ayudó se unen para salvar su abrevadero

Enseña que la amabilidad siempre regresa

5 min de lectura · 4-6

Escuchar este cuento

El cuento

En lo profundo de la soleada sabana vivía Emma, una elefanta bondadosa que quería a sus amigos y siempre recordaba cada gesto de amabilidad.

A Emma le encantaba ayudar a sus amigos, desde buscar fruta dulce para un pequeño mono hasta compartir su sombra fresca en los días calurosos.

Una mañana calurosa, el fresco abrevadero dejó de fluir repentinamente. Un gran alud de barro y rocas pesadas había bloqueado el manantial de agua fresca.

Emma empujó las pesadas rocas con todas sus fuerzas, pero el obstáculo era demasiado grande para que un solo elefante pudiera moverlo.

Justo cuando Emma empezaba a cansarse, el pequeño mono bajó columpiándose de los árboles. La cebra y la jirafa no tardaron en aparecer.

Los animales recordaban la dulce amabilidad de Emma. Juntos, idearon un plan para retirar las pesadas rocas, pieza por pieza.

El pequeño mono apartó rápidamente las ramas enmarañadas, mientras la cebra tiraba con fuerza de las piedras más pequeñas.

La alta jirafa guiaba a Emma desde arriba, ayudándola a encontrar el mejor punto para empujar la enorme roca.

Emma empujó con un esfuerzo tremendo. La enorme roca rodó y un chorro de agua fresca brotó con fuerza.

La tierra seca absorbió el fresco y caudaloso arroyo mientras la charca se llenaba rápidamente hasta el borde.

Emma chapoteaba alegremente en el agua fresca, rodeando a sus amigos con la trompa en un enorme abrazo de agradecimiento.

Emma sonrió al darse cuenta de que la bondad siempre encuentra el camino de regreso. Juntos, habían salvado su hermoso hogar y el uno al otro.

AnimalesMás de esta serie

Animales

Emma nunca olvida