El hilo invisible

El hilo invisible

Un niño aprende que el amor entre él y sus padres es como un hilo invisible que se extiende a través de cualquier distancia y nunca se rompe.

Consuela a un niño por estar lejos de sus padres

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El cuento

El niño chapoteaba alegremente en la orilla del lago con su chaleco naranja brillante. Cerca de allí, el padre o la madre observaba con una sonrisa cálida.

Al otro lado de las aguas centelleantes, una hermosa concha azul resplandecía en una pequeña isla. Parecía estar muy lejos.

El niño dudó, aferrándose a su chaleco naranja. «¿Y si te extraño?», susurró. El padre se arrodilló con una sonrisa reconfortante.

«Tenemos un hilo invisible hecho de amor», explicó el padre o la madre. «Se estira hasta donde tú vayas».

Confiando en la cuerda mágica, el niño se adentró en el agua fresca y comenzó a remar hacia la isla lejana.

Una brisa suave recorría el lago, creando pequeñas ondas. Desde la orilla, el progenitor observaba con una esperanza serena y constante.

De repente, una ráfaga de viento gélido barrió el lago, levantando olas frías que salpicaban.

La isla parecía muy lejana, y las olas frías hacían que el niño se quedara paralizado de miedo en las aguas profundas.

De vuelta en la orilla, el progenitor se llevó la mano al corazón y envió una cálida ola de amor a través del hilo invisible.

Al cerrar los ojos, el niño sintió un cálido tirón en el pecho. El hilo invisible se mantenía firme; él sonrió y siguió nadando.

Con un último y alegre chapoteo, el niño trepó a la orilla de la isla y recogió la reluciente concha azul.

Sosteniendo la concha azul, el niño se despidió con la mano. Sabía que, por muy lejos que fuera, el amor siempre los mantendría unidos.

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