El primero en hacer todo

El primero en hacer todo

El hijo mayor se da cuenta de que siempre es el primero en enfrentar las cosas nuevas y aterradoras, y sueña con ser el valiente que ilumina el camino para los demás.

Fomenta la valentía de dar el primer paso por los demás

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El cuento

Ser el mayor significaba que Pip siempre tenía que ir primero, ya fuera para probar el agua fría del lago o para adentrarse en el oscuro ático.

Mientras sus hermanos pequeños permanecían a salvo detrás de él, Pip a menudo deseaba no tener que ser siempre el valiente.

Entonces, una niebla blanca y arremolinada avanzó sobre el camino hacia la fiesta del pueblo, tornando oscuros y misteriosos los bosques familiares.

Los niños más pequeños gimotearon y se detuvieron, temerosos de las sombras. Pip bajó la vista hacia su pequeño farol de papel, sabiendo que lo necesitaban.

Respirando hondo, Pip dio el primer paso hacia el bosque brumoso, alzando su cálido farol para ahuyentar la oscuridad.

Mientras el resplandor de la linterna ahuyentaba las sombras inquietantes, Pip examinaba el suelo en busca de los lugares más seguros para pisar.

De repente, una fuerte ráfaga de viento sacudió las ramas de los árboles, amenazando con apagar la llama vacilante del diminuto farol.

Pip protegió la pequeña llama con las manos y el cuerpo, manteniéndose erguido para que la luz siguiera ardiendo con fuerza.

Al ver su valiente postura, los niños más pequeños salieron a la luz, listos para seguir a su hermano mayor a cualquier parte.

Juntos avanzaron por el bosque brumoso, siguiendo el cálido sendero de luz que Pip creaba para ellos.

De repente, los árboles oscuros se abrieron y las luces brillantes y centelleantes de la fiesta del pueblo les dieron la bienvenida al salir de la niebla.

A salvo bajo la cálida luz del festival, Pip sonrió. Ir primero era especial cuando significaba iluminar el camino para aquellos a quienes amaba.

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