El primer hola

El primer hola

Un niño se encuentra en el borde del patio de recreo, reuniendo el valor para decir la palabra más difícil y más simple: «hola».

Desarrolla la valentía para hacer un nuevo amigo

5 min de lectura · 2-4

Escuchar este cuento

El cuento

Colores vivos y gritos alegres llenaban el soleado patio de recreo. En un extremo, un niño permanecía solo, aferrado a una mochila roja.

De repente, una pelota de color amarillo brillante salió rebotando del grupo que reía y rodó justo hasta los pies del niño.

Mirando hacia abajo, el niño extendió la mano y recogió la pelota amarilla y cálida. Se sentía como sostener un pedacito del juego.

Respirando hondo, el niño dio un paso adelante. Pero, por dentro, la sencilla palabra «hola» pesaba tanto como una montaña.

Al otro lado del césped, los otros niños interrumpieron su juego. Miraron hacia allí con ojos amables y curiosos, a la espera.

Apretando la pelota con fuerza, el niño dio otro paso valiente hacia adelante. La distancia entre ellos se acortaba.

Ahora, frente a frente con un nuevo amigo, el niño respiró hondo y con valentía. Había llegado el momento de hablar.

Al abrir la boca, el niño pronunció un «¡Hola!» suave pero claro. La palabra danzó en el aire cálido de la tarde.

Durante un segundo, todo quedó en silencio. Luego, una sonrisa amplia y radiante iluminó el rostro del otro niño.

«¡Hola! ¿Quieres jugar a pillar con nosotros?», preguntó con calidez el nuevo amigo, extendiendo la mano para tomar la pelota amarilla.

Con un gesto alegre de asentimiento, el niño entregó la pelota y entró en el patio de recreo. La sensación de pesadez había desaparecido por completo.

Corriendo y riendo juntos, jugaban bajo el cálido sol. Una pequeña palabra había abierto todo un nuevo mundo de amistad.

FamiliaMás de esta serie

Familia

El primer hola