
Las habitaciones vacías
Un niño se despide de la casa donde creció y aprende que un hogar son las personas, no las paredes.
Ayuda con las mudanzas y las despedidas
5 min de lectura · 3-5
Escuchar este cuentoEl cuento
Riley avanzaba en su silla de ruedas por el pasillo silencioso, tocando los familiares marcos de madera de las puertas. Hoy, las paredes estaban desnudas.
A través de la ventana, un enorme camión de mudanzas amarillo estaba aparcado en la entrada, completamente cargado y listo para el largo viaje.
Los padres de Riley llamaron desde la puerta de entrada. Había llegado el momento de despedirse, pero un nudo pesado le oprimía la garganta.
Riley entró rodando en su dormitorio vacío. Sin las alfombras coloridas ni los juguetes, la habitación resonaba con un sonido extraño y hueco.
Riley cerró los ojos. En la habitación silenciosa, aún podía oír el sonido tenue y alegre de las risas de su familia.
En el marco de la puerta de la cocina, unas tenues marcas de lápiz mostraban cuánto había crecido Riley a lo largo de los años.
Riley rodó hasta el centro de la sala vacía, donde una luz solar intensa se derramaba sobre las tablas desnudas del suelo.
Una sola lágrima se deslizó por la mejilla de Riley al darse cuenta de que aquella sería la última vez que se sentarían en esa habitación.
De repente, la familia de Riley irrumpió en la habitación silenciosa y los envolvió en un abrazo enorme, cálido y reconfortante.
En aquel cálido abrazo, Riley se dio cuenta de que el hogar no estaba hecho de madera y clavos. Estaba hecho de las personas que le querían.
La puerta principal estaba abierta de par en par, dándoles la bienvenida a la brillante luz del sol de un día nuevo.
Riley se despidió alegremente de la casa. Sabía que el hogar no estaba hecho de paredes, sino de la familia que le quería.
FamiliaMás de esta serie
Manos
Todo lo que las manos pueden hacer: sostener, construir, saludar y ayudar.
Familias
Las familias tienen muchas formas diferentes, y todas son familias.
Caras
Las caras muestran cómo nos sentimos antes de que digamos una palabra.
Ayudantes
Las personas que arreglan, curan, enseñan y transportan cosas para todos los demás.
Pies
Los pies caminan, corren, guardan el equilibrio y te llevan a todos los lugares donde has estado.
El ingrediente secreto
Un niño visita una panadería dirigida por una anciana bondadosa que le enseña que el ingrediente secreto de todo lo delicioso es el amor y la paciencia
Las grullas de papel de la abuela
Una abuela de Japón enseña a su nieto el arte del origami, doblando grullas de papel que llevan deseos a través del océano
Los meses de espera
Un pequeñín apoya su oreja en la tripita cada noche e imagina todo lo que le enseñará al bebé que aún está por llegar.







