Estrellas

Estrellas

Las estrellas son soles, pero están muy lejos.

Despierta el asombro por el cielo nocturno

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El cuento

En lo profundo del espacio, el amigable Sol brillaba con intensidad, calentando a su familia de planetas con una luz dorada y acogedora.

Cuando los pequeños planetas se quedaron dormidos, el Sol contempló el profundo y oscuro vacío y se preguntó por aquellos diminutos y silenciosos destellos.

«¿Quién eres?», susurró el Sol, agitando una cálida llamarada solar a través del cosmos frío y silencioso.

Los diminutos y lejanos puntos de luz centelleaban suavemente, como si susurraran un saludo secreto.

El Sol extendió sus rayos más cálidos hacia el frío glacial, alcanzando las luces centelleantes.

Nebulosas coloridas y arremolinadas y cometas polvorientos danzaban a lo largo del oscuro sendero, intentando bloquear la luz dorada.

El valiente Sol brilló atravesando las nubes polvorientas, con su luz dorada decidida a alcanzar las estrellas lejanas.

La luz dorada viajaba cada vez más profundo en el vasto y silencioso vacío, recorriendo millones de millas.

A medida que la luz se acercaba, los diminutos destellos crecían. ¡No eran pequeños en absoluto, sino magníficas esferas de fuego resplandecientes!

El Sol sonrió de alegría al darse cuenta de que aquellas estrellas gigantes y resplandecientes eran sus propios hermanos y hermanas cósmicos.

De vuelta en casa, los pequeños planetas despertaron bajo un cielo lleno de estrellas hermosas y centelleantes que se sentían como viejas amigas.

Ahora, el alegre Sol resplandece intensamente, sabiendo que nunca estamos realmente solos en la hermosa y centelleante oscuridad.

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